Cuanto más viejos más pellejos.
julio 1, 2009
Me obsesiona la volubilidad de los sentimientos y el poco valor de las palabras o de los gestos que son su expresión. Igual que uno sabe que se ha hecho mayor cuando se da cuenta de que en realidad está solo, el paso del tiempo sirve para restarle importancia a lo que se nos dice, y uno acaba por encallecerse y recibir con indiferencia lo que en otra época, estando mucho menos maleado, hubiera creído y hasta recibido con ilusión.
Qué pena que la edad nos conduzca a esto. Ya no podemos creernos nada.
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