Ciencia= Cultura.
enero 21, 2012
La superstición, esa tendencia tan querida, surge con más fuerza cuando se decide ignorar de pleno la ciencia en favor de creencias asumidas sin más, que no se verifican ni se cotejan, y que lo contaminan todo creando discursos sin ningún fundamento. Yo me fijo mucho en estas historias que se narran de manera concluyente mientras la gente asiente y yo me quedo anodadada.
Últimamente he oído aseverar algo extraordinario: que a las mujeres, nuestro cuerpo nos comunica el sexo del bebé que gestamos sin necesidad de recurrir a una ecografía. El modo en que lo hace, eso no me lo han sabido explicar; alguien me ha señalado, con evidente sorna, que quizás sea a través de las heces. Tratar de recabar información de la persona que hace el fantástico pronunciamiento suele ser un ejercicio inútil, porque siempre se apela al misterio: “Oh, simplemente lo sabes”. El 50% de probabilidad, parece, no cuenta en estos casos. OK.
Como este hay mil cuentos: relativos a la educación, el poder, los géneros, la política, la salud, el arte. No es trivial: estas leyendas forman parte del entramado de nuestra vida diaria, y ayudan a definirla. A definirla muy mal.
Arcadi Espada advertía hace poco en una entrada magnífica del peligro que entraña el identificar la cultura con las humanidades. Afortunadamente, gente como John Allen Paulos o mi adorado Steven Pinker, entre otros, ponen feliz empeño en señalar los desatinos y aberraciones que se cometen en nombre de certidumbres erróneas establecidas. Pinker, en concreto, escribe sin tapujos sobre la corrupción ideológica de muchos círculos académicos que ignoran activamente descubrimientos científicos que harían trizas sus teorías, en favor de la defensa exclusiva de sus propios intereses. Sociólogos, antropólogos, psicólogos y otros, entregados a la defensa de causas peregrinas que él refuta con la claridad e ironía habituales. Hay que leerlo, a Pinker. Uno tiene la sensación de haber aprendido cosas muy valiosas cuando ha terminado. Estaría bien que se leyera en los colegios, for a change.
…
Siguiendo el mismo rastro, Richard Dawkins decía el año pasado que creía que el método de doble ciego era el hallazgo científico que más ayudaría a mejorar el conocimiento general de las personas, desterrando la brujería y fomentando un pensamiento crítico que prescinda de la subjetividad, los prejuicios y las anécdotas en favor de la evidencia científica.
Copio aquí sus conclusiones en su versión original, y termino con él.
1. We would learn not to generalise from anecdotes.
2. We would learn how to assess the likelihood that an apparently important effect might have happened by chance alone.
3. We would learn how extremely difficult it is to eliminate subjective bias, and that subjective bias does not imply dishonesty or venality of any kind. This lesson goes deeper. It has the salutary effect of undermining respect for authority, and respect for personal opinion.
4. We would learn not to be seduced by homeopaths and other quacks and charlatans, who would consequently be put out of business.
5. We would learn critical and sceptical habits of thought more generally, which not only would improve our cognitive toolkit but might save the world.
Ahí queda eso.

enero 21, 2012 a las 5:01 pm
I’m glad you came up with all these suggested bibliographical references: I can’t quite wait to find time to try and read most of them. As a lecturer in “humanités” by trade but a self(-and-dad-!)-taught optics-fan, I find it so exhaustingly difficult (and still have) getting to grips with some key scientific concepts and notions that I can only beg to agree with Arcadi Espada’s text (a great read, by the way).
The dividing line between the cultural and the scientific just does not make any solid or stable sense, let alone between different “degrees” or “levels” of scientificty. In French academia we draw a dividing line between what we call “sciences dures” and… the rest, i.e. mainly human and social sciences. The hard vs soft metaphor is a rather telling one (if awfully misleading). Soft humanitas vs hard science: how more un-scientific could such a partition be?
So anyway, thanks for your post: food for thought indeed, whether soft or hard!
enero 21, 2012 a las 5:33 pm
Hard, AV, always hard ;)
G.
enero 22, 2012 a las 5:35 pm
Ciencia, cultura y, cómo no, religión.
El jueves tuve biblioteca con mi clase de 4º, con la nueva bibliotecaria del colegio que, muy diligente ella, les explicaba la clasificación decimal de las bibliotecas mientras iba poniendo carteles escritos por ella debajo de cada una (es lo que aparece entre paréntesis): del 0 al 99 generalidades (what doesn’t fit in any of the others), del 100 al 199 filosofía (how and what we think), del 200 al 299 religión (WHO MADE US)!!!!
Bueno, me quedé de piedra.
Se sale un poco del tema, pero a la vez guarda bastante relación.
enero 24, 2012 a las 8:00 pm
Grande. Muy, muy grande.
Eso se llama adoctrinamiento. Qué gran favor para la educación, y para la ciencia.
Besacos.
enero 30, 2012 a las 9:19 pm
Hey Gara, soy tu primo Sergio. Muy buena entrada. De vez en cuando me meto en tu blog, que me gusta bastante. Esta entrada me ha recordado un vídeo de Dawkins, a quien admiro mucho, sobre pseudociencia y “medicina alternativa” que vi hace unas semanas.
Te pongo la primera parte:
No entiendo cómo puede haber, por otro lado, gente que lo llame ofensivo y agresivo… ¡¿Cuántos más hablarán con tanta lógica y base científica?!
En fin…
enero 31, 2012 a las 10:45 pm
Qué bueno, Sergio. No lo conocía, y ahora, claro, veré también los que siguen a éste.
Son enormes algunos de los momentos en la “consulta” de la sanadora espiritual, todo un hit con Dawkins poniendo cara de póker mientras ella habla exaltada.
A mí estas (¡y otras!) son las cosas que me jode pagar con mis impuestos.
Nos vemos en nada ;)
Besos,
Gara.